El síndrome de fatiga crónica es una enfermedad compleja que afecta a múltiples sistemas del cuerpo y cuyo origen puede vincularse con infecciones virales, alteraciones del sistema inmune, factores genéticos, estrés o problemas en el metabolismo energético. A menudo se confunde con trastornos del sueño, depresión, diabetes, hipotiroidismo o lupus, por lo que se recomienda realizar estudios para descartarlos.
Sus síntomas principales incluyen fatiga extrema, problemas de sueño, dificultad para concentrarse, confusión, fiebre, irritabilidad e insomnio. Quienes lo padecen también presentan mayor riesgo de obesidad, resistencia a la insulina, síndrome metabólico, colon irritable, depresión no melancólica, fibromialgia y sensibilidad química.












