En medio de la tragedia provocada por los fuertes terremotos en Venezuela, la historia de un padre ha conmovido a miles de personas. Desde hace dos días, el hombre remueve piedras y escombros con sus propias manos para intentar encontrar a su esposa y a sus cuatro hijos, quienes permanecen desaparecidos tras el colapso de una de las torres de la Misión Vivienda. De acuerdo con los primeros reportes, alrededor de 400 personas habitaban el edificio cuando ocurrió el derrumbe. Mientras rescatistas y voluntarios continúan las labores de búsqueda entre los restos de la estructura, las imágenes del padre excavando sin descanso se han convertido en un símbolo del dolor, la incertidumbre y la esperanza que persisten en las zonas afectadas.