El fútbol tiene esa capacidad de regalar momentos que trascienden el resultado y el Estadio Santiago Bernabéu fue testigo de uno de esos instantes este fin de semana, cuando el lateral argentino Nahuel Molina sacó un derechazo que dejó sin reacción a Andriy Lunin y metió al Atlético de Madrid de vuelta en un partido que ya se le escapaba. El gol de Nahuel Molina no alcanzó para frenar al Madrid, pero difícilmente alguien lo recuerde por eso.
El disparo que nadie vio venir en el Bernabéu
Todo arrancó con una habilitación de Julián Álvarez desde el centro del campo. El balón viajó hacia la banda derecha, donde Molina lo recibió con espacio y tomó una decisión que pocos laterales se atreverían a tomar: disparar de primera, desde larga distancia, sin dudar.
El remate salió con una potencia y una dirección que no dejaron margen al arquero ucraniano. El balón se fue al ángulo y el Bernabéu, por un momento, enmudeció. Era el 2-2 y el Atleti volvía a estar en el partido.
@beisbol.5 IMPRESIONANTE GOLAZO DE NAHUEL MOLINA EL ARGENTINO PONE EN VENTAJA ATLÉTICO DE MADRID GOLAZOOOO #laliga #realmadrid #fyp #atleticodemadrid #nahuelmolina ♬ sonido original - DEPORTES Y MUCHO MAS
El tanto ya circula en redes sociales como uno de los mejores del año en LaLiga, y no faltan las voces que lo posicionan como candidato serio al Premio Puskás, el galardón que entrega la FIFA cada temporada al gol más espectacular del mundo.
El Madrid aguantó y se acercó al Barcelona
El empate duró poco. El Real Madrid encontró la manera de sacudirse la presión y en los minutos finales anotó el 3-2 que terminó siendo definitivo. Los merengues mostraron temple en los momentos que más importaban y se quedaron con los tres puntos en casa, lo que los acerca a la cima de LaLiga donde el Barcelona sigue siendo el referente a perseguir.
Para el Atlético, el balance es agridulce. El equipo de Diego Simeone compitió, generó peligro y tuvo en Molina a su figura más brillante, pero los errores en defensa en instancias clave volvieron a costarle caro. Los rojiblancos siguen en la pelea por Europa, aunque con la necesidad urgente de cerrar esos huecos que los rivales saben explotar.
Un partido para el recuerdo, más allá del marcador
El derbi madrileño rara vez defrauda, y este no fue la excepción. Intensidad desde el pitazo inicial, alternativas en el marcador y un gol que quedará en la memoria de la temporada. Que Molina se haya llevado ese momento siendo el perdedor de la noche dice mucho del nivel del partido y, sobre todo, de la calidad del remate.
Influencer queda en coma tras intentar chilena en partido; sobrevivió de milagro.
