La misión Artemis II marcó un regreso exitoso a la Tierra tras 10 días en el espacio, pero ahora sus astronautas enfrentan un desafiante proceso de recuperación. Los efectos del espacio en el cuerpo humano incluyen pérdida muscular y ósea de hasta un 20%, alteraciones en la vista, cambios en la estatura y problemas de equilibrio.
Además, la exposición a radiación espacial y otros factores impactan la salud de los astronautas, lo que hace necesaria una rehabilitación espacial especializada. Este proceso, diseñado por la NASA para la misión Artemis, dura alrededor de 45 días y se divide en fases que abarcan desde la recuperación de movilidad y fuerza, hasta el acondicionamiento cardiovascular y la readaptación funcional del cuerpo.
Dependiendo de cada caso, la recuperación de los astronautas puede extenderse durante semanas o incluso hasta un año, reflejando los profundos cambios físicos que provoca viajar al espacio.