Los incendios forestales en México alcanzaron un punto crítico el 15 de abril de 2026, con 42 incendios activos, la cifra más alta en lo que va de la temporada. Estos siniestros afectan principalmente a estados como Guerrero, Jalisco y Oaxaca, acumulando más de 4,500 hectáreas dañadas.
La situación se agrava debido a que varias áreas naturales protegidas también registran incendios, lo que incrementa el impacto ambiental. Ante este escenario, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) emitió una alerta por condiciones climáticas adversas.
El clima extremo en México, caracterizado por altas temperaturas, fuertes vientos y baja humedad, ha elevado el riesgo de incendios forestales. Por ello, autoridades insisten en la prevención, recomendando evitar el uso de fuego en zonas forestales, agrícolas y de pastizales para reducir nuevos brotes.