Cómo reducir el riesgo de ciclosporiasis al lavar correctamente tus alimentos
Ante el aumento de casos de ciclosporiasis en Estados Unidos, especialistas en salud recomiendan reforzar las medidas de higiene al consumir frutas y verduras frescas. Esta enfermedad intestinal es causada por el parásito Cyclospora y puede transmitirse a través de alimentos contaminados, especialmente verduras de hoja verde como la lechuga. Aunque el lavado no elimina por completo el riesgo, sí ayuda a reducir las posibilidades de contagio cuando se realiza de manera adecuada.
Entre las principales recomendaciones está comprar frutas y verduras enteras en lugar de productos precortados o envasados, ya que suelen pasar por menos procesos de manipulación. En el caso de la lechuga, se aconseja retirar las hojas exteriores y lavar cuidadosamente las internas bajo el chorro de agua. Para alimentos de superficie firme, como pepinos, papas o melones, es importante frotarlos con las manos o con un cepillo limpio para eliminar la suciedad. Los expertos también advierten que no deben utilizarse jabón, detergentes, cloro u otros productos de limpieza, ya que pueden dejar residuos dañinos y no eliminan el parásito.
Otra medida eficaz es cocinar los alimentos cuando sea posible, ya que alcanzar una temperatura interna de al menos 70 grados centígrados destruye la Cyclospora. Los síntomas más comunes de la ciclosporiasis incluyen diarrea acuosa de aparición repentina, dolor abdominal, náuseas, vómito, pérdida del apetito, exceso de gases y deshidratación, especialmente en niños, adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos debilitados. Ante cualquier sospecha de la enfermedad, se recomienda acudir con un profesional de la salud para recibir el tratamiento adecuado.