Carabela portuguesa: la belleza marina que puede ser peligrosa
Las imágenes de una carabela portuguesa varada en la playa se volvieron virales debido a su llamativo color azul y apariencia similar a una medusa. Sin embargo, esta fascinante criatura marina es mucho más compleja de lo que parece.
A diferencia de las medusas, la carabela portuguesa es un sifonóforo colonial, es decir, un conjunto de organismos especializados que trabajan juntos como una sola entidad. Algunos se encargan de la flotación, otros de la alimentación, la reproducción o la defensa.
Sus largos tentáculos contienen potentes toxinas que utilizan para capturar presas y que también pueden provocar dolorosas lesiones en los seres humanos. Por ello, especialistas recomiendan evitar cualquier contacto, incluso cuando parecen estar muertas o inmóviles en la arena.