Un fuerte incendio provocó la explosión de fertilizantes almacenados en un complejo industrial del condado de Essex, al este de Inglaterra, generando una enorme columna de humo visible a varios kilómetros de distancia. Las llamas alcanzaron diversas naves industriales y un campo cercano, lo que complicó las labores de los equipos de emergencia. Más de 100 bomberos participaron en las tareas para controlar el siniestro y evitar que el fuego continuara propagándose. Ante la magnitud del incidente, las autoridades declararon una emergencia mayor y recomendaron a los habitantes permanecer en sus hogares con puertas y ventanas cerradas debido al deterioro de la calidad del aire. Aunque el incendio quedó bajo control horas después, aún persistían algunos puntos calientes. Hasta el momento, no se reportan personas lesionadas.