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En menos de 15 años Puebla podría quedarse sin los glaciares que le dan agua

Los glaciares de Puebla están en cuenta regresiva. Su desaparición trae conseguencias irreversibles y afectará el agua potable y los ríos de la región serrana.

Glaciares de Puebla desaparecerán en menos de 15 años: esto te afecta
|Crédito: Especial

De los 23 glaciares que existían en México hace medio siglo, hoy solo sobrevive uno: el Glaciar Jamapa, en la cima del Pico de Orizaba. Lo que pocos saben es que parte del agua que produce ese hielo de alta montaña llega directamente a Puebla, y los especialistas advierten que su desaparición no es una posibilidad lejana sino una cuenta regresiva que ya empezó. Dos millones de personas en Puebla y Veracruz dependen de ese escurrimiento, y el reloj corre en su contra.

¿Cuánto tiempo le queda al último glaciar que abastece a Puebla?

El panorama es contundente. El Popocatépetl ya no tiene glaciares: la combinación del calentamiento global y su reactivación volcánica en 1994 los borró del mapa para 2025. El Iztaccíhuatl conserva apenas el 10% de su hielo original, distribuido en tres fragmentos que los glaciólogos ya no consideran glaciares activos, sino bloques residuales de menos de un metro de profundidad. Su desaparición total se estima en menos de cinco años.

El único que resiste es el Jamapa. Pero también está cediendo: perdió el 20% de su masa en los últimos cinco años. Lorenzo Vázquez Selem, investigador de la UNAM, calcula que desaparecerá en un plazo de 10 a 15 años. Hugo Delgado Granados, del Instituto de Geofísica, es más conservador: antes de 2030 no quedará ningún glaciar volcánico en el país.

Ríos, agua potable y agricultura: lo que Puebla perdería con el hielo

El Glaciar Jamapa no es solo un dato geográfico. Es una fuente de agua que hidrata suelos, alimenta ríos de montaña y recarga acuíferos en la zona serrana de Puebla y Veracruz. Sin ese deshielo natural, el efecto dominó ya tiene precedente: en la zona del Popocatépetl, los ríos que bajaban del volcán pasaron de 12 a solo 7, y de esos, apenas cuatro corren de forma continua.

La pérdida afecta directamente a comunidades serranas poblanas como Ciudad Serdán y El Seco, ubicadas a menos de 40 kilómetros del cráter del Pico de Orizaba. Muchas de ellas ya enfrentan condiciones de pobreza extrema y difícil acceso a servicios, por lo que la reducción del agua disponible agravaría una situación que ya es frágil. A eso se suma la presión sobre los mantos freáticos: sin la recarga que aporta el deshielo estacional, la explotación de agua subterránea se vuelve insostenible a mediano plazo.

¿Por qué desaparecen?

La causa principal es el calentamiento global, que eleva las temperaturas en las cumbres y acelera el deshielo sin que la acumulación de nieve en invierno pueda compensarlo.

Así está el tráfico en la autopista México-Puebla HOY

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