“Al rato lo hago”. “Todavía hay tiempo”. Si esas frases te suenan familiares, ojo: no necesariamente es flojera. Muchas veces se trata de algo más profundo. Los 4 tips para vencer la procrastinación pueden ayudarte a cambiar ese hábito que, aunque parece inofensivo, termina pasándote factura en forma de estrés y ansiedad.
Porque sí, dejar todo para después no solo afecta tu rendimiento… también tu estado de ánimo.
¿Qué es realmente la procrastinación?
La procrastinación no es simple desinterés. Es la acción de aplazar una tarea importante —a veces incómoda o complicada— para hacer otra más sencilla o agradable. En el momento se siente como un respiro. Después llega la culpa.
Incluso el origen de la palabra lo explica bastante bien: viene del latín procrastināre, que significa postergar hasta mañana, y también del griego antiguo akrasia, que alude a actuar en contra de nuestro propio juicio. O sea, sabemos que deberíamos hacer algo… pero no lo hacemos.
Si alguna vez cambiaste una entrega importante por ordenar el escritorio, ver redes sociales o “solo un capítulo más”, probablemente estabas evitando una emoción incómoda más que la tarea en sí.
¿Por qué procrastinamos?
Especialistas señalan que postergar actividades suele ser una forma de lidiar con emociones como ansiedad, aburrimiento, inseguridad o frustración. La mente busca alivio inmediato, aunque eso implique complicaciones después.
En palabras simples: preferimos sentirnos bien ahora y preocuparnos más tarde. El problema es que ese alivio temporal vuelve el ciclo cada vez más difícil de romper.
Estrategias que sí funcionan
De acuerdo con Karla Paola Colin Mendiola, especialista de la Clínica de Salud Mental de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, organizar el tiempo es clave para evitar caer en la postergación constante.
Seleccionar tareas
- Elige las tareas que se deben de realizar con urgencia
- Después las que se pueden entregar a mediano plazo
Fraccionar las tareas
- Ahora, fracciona esas tareas en unas más pequeñas que vayas a realizar de forma constante hasta lograr terminar
Divide bloques de tiempo
- Otra estrategia es que dividas las tareas en bloques de 25 minutos con pausas cortas de 5 minutos entre ellas.
Regulación emocional
- Realiza ejercicios de respiración diafragmática, relajación muscular progresiva u otra y validar la emoción, para bajar el malestar. Por ejemplo, cuando piensas que no eres bueno para realizar una tarea, esto te puede llevar a buscar hacer algo que te resulte mucho más satisfactorio.
Al final, el alivio que sientes al postergar es momentáneo. Las consecuencias, no tanto. Poner en práctica estos 4 tips para vencer la procrastinación puede ayudarte a romper el ciclo y, sobre todo, a trabajar con menos culpa y más claridad.
Punch, el macaco bebé que comienza a integrarse tras ser rechazado.
