El 20 de abril de 2026, un operativo de la Policía Civil en Brasil provocó momentos de tensión en un cerro de Río de Janeiro, donde cerca de 200 turistas quedaron temporalmente atrapados mientras esperaban el amanecer.
Las detonaciones y la presencia de un helicóptero generaron alarma, aunque los guías lograron mantener a salvo a los visitantes. La intervención policial desató reacciones de grupos criminales, incluyendo incendios y bloqueos.
Al final, tres personas fueron detenidas, entre ellas un objetivo prioritario.