Moscú bajo una nevada histórica que pone a prueba a la ciudad
La capital de Rusia atraviesa una de las tormentas de nieve más intensas registradas en los últimos años, luego de que un fuerte ciclón invernal provocara precipitaciones constantes que comenzaron el martes y se extenderán, según los pronósticos, hasta el jueves. En tan solo 24 horas, cayó cerca del 20 % de la nieve que normalmente se acumula durante todo un mes, un volumen que ya rompió récords históricos y superó marcas establecidas desde 1995.
Los cúmulos de nieve en Moscú alcanzan más de medio metro de altura, cubriendo calles, banquetas y avenidas principales. Para hacer frente a la emergencia, las autoridades desplegaron brigadas de camiones y maquinaria pesadacon el objetivo de despejar las vialidades y evitar el colapso total de la ciudad. Aun así, el transporte público se ha visto severamente afectado, con retrasos, cancelaciones y largas filas de usuarios que esperan durante horas para poder trasladarse.
Los meteorólogos advierten que la situación podría empeorar, ya que a la intensa nevada se suma una ventisca con rachas de viento de entre 7 y 12 metros por segundo, lo que reduce la visibilidad y dificulta las labores de limpieza. Además, una nueva ola de frío está prevista para los próximos días, con temperaturas que podrían descender hasta los −20 grados centígrados, aumentando el riesgo para peatones y conductores.
En redes sociales circulan videos e imágenes impactantes donde se observa a los habitantes de Moscú caminando entre montañas de nieve, vehículos atrapados y maquinaria trabajando sin descanso. La tormenta no solo ha puesto a prueba la infraestructura urbana, sino también la resistencia de la población ante uno de los inviernos más duros de los últimos tiempos.