Un sacerdote que ganó notoriedad en redes sociales como influencer fitness anunció que se retira de la Iglesia tras recibir fuertes críticas por el contenido que compartía. El padre publicaba rutinas de ejercicio y mensajes motivacionales, un estilo que generó apoyo, pero también desacuerdos dentro y fuera de la comunidad religiosa. En su mensaje de despedida explicó que ahora se enfocará en su crecimiento personal y en proyectos donde pueda sentirse más libre fuera de la institución. La noticia provocó opiniones divididas en redes sociales, reabriendo el debate sobre la fe, la influencia digital y la libertad personal.