Un sonido popular para dormir ahora genera dudas sobre el descanso
El uso del ruido rosa para dormir se ha vuelto muy común en los últimos años. Muchas personas recurren a este tipo de sonido constante, similar al de la lluvia o un ventilador, con la idea de que ayuda a relajarse y conciliar el sueño más rápido. Sin embargo, un estudio reciente ha puesto en duda los beneficios del ruido rosa para dormir al revelar que podría afectar la calidad del descanso, especialmente al reducir el tiempo de sueño REM.
El sueño REM es una de las fases más importantes del descanso, ya que está relacionado con la memoria, el aprendizaje, la regulación emocional y el desarrollo cerebral. Según la investigación, las personas expuestas al ruido rosa para dormir durante la noche experimentaron una disminución significativa en esta etapa, llegando a perder cerca de 19 minutos de sueño REM. Además, varios participantes reportaron que su descanso se sentía más ligero, con más despertares nocturnos y una percepción general de menor calidad del sueño.
El estudio también analizó cómo influyen otros ruidos durante la noche, como el sonido de aviones. En esos casos, el ruido ambiental también redujo el sueño profundo, pero algo tan simple como usar tapones para los oídos ayudó a contrarrestar ese efecto. De hecho, los resultados mostraron que los tapones fueron mucho más efectivos que el ruido rosa para dormir cuando se trataba de proteger la calidad del descanso.
Otro punto importante es que los especialistas advierten que el impacto del ruido rosa para dormir podría ser mayor en los niños, ya que pasan más tiempo en la fase REM que los adultos. Esto significa que cualquier alteración en esta etapa podría tener un efecto más notable en su desarrollo y bienestar.
Aunque el ruido rosa para dormir sigue siendo muy popular en aplicaciones y plataformas digitales, los expertos consideran que sus beneficios no están tan claros como se pensaba. Por ello, recomiendan analizar cada caso y optar por alternativas más simples, como reducir el ruido externo o usar tapones, para cuidar la calidad del sueño y proteger las fases más importantes del descanso.