Las oficinas del INEGI en Ciudad Serdán fueron víctimas de un robo que sorprendió al personal desde primera hora de la mañana.
Al llegar, los trabajadores se dieron cuenta de que computadoras, impresoras y un proyector habían desaparecido.
Lo que más llamó la atención es que no había señales de forzamiento en puertas o ventanas, lo que ha llevado a las autoridades a considerar la posibilidad de un acceso planeado o incluso conocimiento interno.
Elementos de seguridad local ya iniciaron las investigaciones y podrían tener una ventaja importante: parte del equipo robado cuenta con sistema de geolocalización, lo que facilitaría rastrear su ubicación.
El caso ha generado preocupación por la seguridad en instalaciones públicas y por la naturaleza aparentemente planificada del robo.