La vacuna contra el sarampión es la mejor herramienta de protección frente a una enfermedad altamente contagiosa; sin embargo, existen contraindicaciones de la vacuna del sarampión que deben tomarse en cuenta.
Entre quiénes no deben vacunarse están las personas que hayan presentado una reacción alérgica grave a una dosis previa o a alguno de los componentes del biológico. También deben evitarla quienes tienen el sistema inmunitario comprometido, como pacientes con VIH avanzado, cáncer o que reciben tratamientos que debilitan sus defensas.
Otro grupo importante es el de embarazo y vacuna sarampión: al tratarse de una vacuna elaborada con virus vivos atenuados, no se recomienda su aplicación durante la gestación por motivos de seguridad.
Si existen dudas sobre cuándo no aplicar la vacuna, lo más recomendable es acudir con un médico para recibir orientación personalizada. La vacuna contra el sarampión salva vidas, pero debe aplicarse bajo las condiciones adecuadas.