La mente brillante detrás del wifi que Hollywood no supo ver
Hedy Lamarr fue conocida en la década de 1940 como una de las actrices más bellas y famosas de Hollywood, pero detrás de su imagen en la pantalla había una mente brillante que terminaría influyendo en el desarrollo de tecnologías modernas como el wifi, el Bluetooth y el GPS. Mientras su carrera cinematográfica crecía, también dedicaba tiempo a pensar en soluciones tecnológicas que pudieran ayudar durante la Segunda Guerra Mundial.
Preocupada por la forma en que los enemigos podían interferir las señales de radio utilizadas para controlar torpedos, Lamarr ideó un sistema basado en el cambio constante de frecuencias para evitar bloqueos y espionaje. Esta idea, conocida como “salto de frecuencia”, fue desarrollada junto al compositor George Antheil y patentada en 1942. Aunque en ese momento no fue utilizada de inmediato por la Marina de Estados Unidos, décadas después ese principio se convirtió en una pieza clave para el avance de las telecomunicaciones.
Con el paso del tiempo, el concepto creado por Hedy Lamarr se integró en múltiples sistemas de comunicación inalámbrica, sentando las bases del wifi, el Bluetooth y otras tecnologías que hoy forman parte de la vida cotidiana. Sin embargo, durante muchos años su aportación pasó desapercibida y no recibió reconocimiento ni beneficios económicos por su invento.
Fue hasta el final de su vida y después de su muerte en el año 2000 cuando el mundo científico comenzó a valorar su legado como inventora. Hoy, Hedy Lamarr es recordada no solo como una estrella del cine clásico, sino como una pionera que, con su idea del salto de frecuencia, ayudó a transformar la historia de las comunicaciones modernas.