Una tradición felina que mantiene viva una estación en Japón
Japón volvió a captar la atención del mundo con el nombramiento oficial de Yontama, una gata carey que fue designada como nueva jefa de estación en Kishi Station, ubicada en la prefectura de Wakayama. La ceremonia se realizó el 7 de enero y reunió a trabajadores del ferrocarril, habitantes de la zona y seguidores de esta peculiar tradición, donde Yontama recibió una medalla con su nuevo cargo, marcando un momento simbólico para la línea ferroviaria.
La línea Kishigawa de Wakayama Electric Railway es famosa desde 2007 por integrar gatos como parte de su personal ceremonial. Aunque sus funciones no son operativas, estos felinos se han convertido en un imán turístico: reciben a los pasajeros, posan para fotografías y representan la identidad del lugar. Gracias a esta iniciativa, una ruta que estuvo cerca de desaparecer logró atraer visitantes de todo el mundo y revitalizar la economía local.
Junto al nombramiento de Yontama, también se presentó a Rokutama, una nueva integrante que fue anunciada como candidata a jefa de estación. Su llegada simboliza la continuidad de esta tradición, ya que los gatos siguen una línea sucesoria inspirada en Tama, la primera y más famosa gata jefa de estación, cuyo impacto fue tan grande que incluso inspiró a otros ferrocarriles japoneses a adoptar figuras similares.
Además, durante el evento se rindió homenaje a Nitama, una de las gatas más queridas del proyecto, quien falleció recientemente y fue nombrada de manera póstuma como jefa de estación honoraria. Su legado, junto al de Tama y ahora Yontama, demuestra cómo una idea sencilla y entrañable puede transformar el destino de una comunidad.
La historia de Yontama no solo refleja el cariño de Japón por los gatos, sino también la creatividad con la que el país combina tradición, turismo y cultura popular, convirtiendo una pequeña estación de tren en un símbolo internacional que sigue conquistando corazones.