Un espectáculo en el cielo que parece irreal, pero tiene explicación científica
Las nubes arcoíris, también conocidas como nubes iridiscentes, se han vuelto tendencia tras ser captadas en Indonesia, generando asombro en redes sociales por sus intensos colores. Este fenómeno natural ocurre cuando la luz solar atraviesa diminutas gotas de agua o cristales de hielo presentes en nubes muy delgadas. A diferencia del arcoíris tradicional, donde la luz se refracta en gotas de lluvia, en las nubes iridiscentes la luz se difracta, es decir, se dispersa en diferentes longitudes de onda, creando tonos brillantes y cambiantes que pintan el cielo.
Para que las nubes arcoíris aparezcan, es fundamental que las partículas dentro de la nube sean muy pequeñas y de tamaño uniforme, además de que la nube esté ubicada cerca del Sol o la Luna. Estas condiciones hacen que el fenómeno no siempre sea fácil de observar, ya que el brillo del Sol puede dificultar su visibilidad. Sin embargo, cuando se logra ver con claridad, las nubes iridiscentes ofrecen uno de los espectáculos atmosféricos más llamativos y poco comunes.
Aunque no es un fenómeno extremadamente raro, sí es poco frecuente verlo con tanta intensidad como en este caso, lo que explica su viralidad. Las nubes arcoíris no representan ningún peligro y forman parte de los efectos ópticos naturales de la atmósfera, recordándonos la complejidad y belleza del cielo.