Los riesgos detrás de la caricatura viral con ChatGPT y la exposición de datos personales
La caricatura con ChatGPT se convirtió en una tendencia viral en redes sociales, donde miles de usuarios comparten su caricatura viral generada con Inteligencia Artificial basada en su vida, su trabajo y “todo lo que la IA sabe” sobre ellos. Sin embargo, lo que parece una dinámica creativa y divertida podría representar un riesgo real para la privacidad y la seguridad digital, ya que para lograr una caricatura con ChatGPT más precisa y personalizada, muchas personas escriben en el prompt datos personales sensibles como nombre completo, empresa, cargo, ciudad, rutinas diarias e incluso detalles familiares.
Especialistas en ciberseguridad, como los citados por Kaspersky, advierten que esta práctica facilita el fraude digital y la suplantación de identidad, ya que los ciberdelincuentes pueden usar esa información pública para crear perfiles falsos más creíbles y diseñar engaños personalizados. La caricatura viral no solo expone gustos y hobbies, sino también información estratégica que puede ser utilizada para extorsiones, correos fraudulentos o mensajes manipulados que aparenten ser legítimos.
El problema se agrava en México, donde casi 1 de cada 4 usuarios reconoce que no sabe identificar un mensaje falso, lo que incrementa la vulnerabilidad ante estafas digitales. Compartir la caricatura con ChatGPT junto con datos laborales o familiares puede abrir la puerta a ataques dirigidos y a fraudes cada vez más sofisticados.
Entre las recomendaciones de ciberseguridad para participar en esta tendencia están evitar escribir datos identificables en el prompt, no subir imágenes donde aparezcan logotipos, credenciales o documentos visibles, no compartir información de menores y revisar siempre la política de privacidad de la plataforma antes de utilizar herramientas de Inteligencia Artificial.
Aunque la caricatura con ChatGPT y la caricatura viral son un fenómeno creativo impulsado por la Inteligencia Artificial, expertos insisten en que proteger los datos personales debe ser la prioridad. Antes de sumarte al trend, conviene preguntarte si la diversión vale el riesgo de exponer información que podría ser utilizada para fraude digital o suplantación de identidad.