Un perro rescatista llamado Togo se convirtió en protagonista durante las labores de rescate tras el derrumbe de un edificio en la zona de San Antonio Abad. Gracias a su entrenamiento y a su agudo olfato, el binomio canino logró localizar el punto exacto donde había señales de vida bajo los escombros. Esto permitió que los equipos de emergencia concentraran ahí los trabajos y lograran rescatar a un trabajador que permanecía atrapado. Los perros rescatistas están entrenados para detectar personas en situaciones extremas, convirtiéndose en piezas clave durante emergencias y desastres.