Un perro invade la pista de esquí y se convierte en la anécdota de Milán-Cortina 2026
Un insólito momento marcó la jornada de esquí de fondo en los Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026, cuando un perro invade la pista de esquí en plena competencia oficial. Lo que debía ser una prueba de máxima concentración y velocidad terminó convirtiéndose en una de las imágenes más comentadas del evento, luego de que un perro lobo llamado Nazgul irrumpiera en el circuito durante la recta final de la manga clasificatoria.
La competencia correspondía al esprint por equipos de esquí de fondo, donde la dupla sueca conformada por Jonna Sundling y Maja Dahlqvist terminó llevándose la medalla de oro tras una actuación dominante. Sin embargo, más allá del resultado deportivo, el momento que acaparó miradas fue cuando el perro invade la pista de esquí y comienza a correr junto a varias competidoras, como si también formara parte de la prueba olímpica.
¿Cómo ocurrió que el perro invade la pista de esquí?
De acuerdo con la organización, Nazgul logró burlar el dispositivo de seguridad y accedió al trazado desde una zona boscosa cercana. El perro invade la pista de esquí sin mostrar comportamiento agresivo, recorrió parte del circuito y hasta cruzó la línea de meta acompañando a algunas atletas, ante la sorpresa del público y de las propias esquiadoras.
El animal pertenece a una exesquiadora local que vive aproximadamente a 500 metros de la sede olímpica. Tras el incidente, fue controlado rápidamente por el personal de seguridad para evitar que alterara el desarrollo de la competencia. Afortunadamente, el hecho no dejó consecuencias deportivas ni puso en riesgo a las participantes.
Una imagen viral de los Olímpicos de Invierno
Aunque el dominio sueco volvió a confirmarse en Milán-Cortina 2026, el momento en que el perro invade la pista de esquí terminó por convertirse en la anécdota más recordada del día. En medio de la tensión y la exigencia física del esquí de fondo, esta inesperada irrupción añadió un toque curioso y hasta simpático a la competencia.
El episodio demuestra que incluso en el escenario más serio del deporte mundial, como los Olímpicos de Invierno 2026, pueden surgir momentos inesperados que conectan con el público.