Perrito adoptado por trabajadores de gasolinera en Toluca
Un perrito callejero llamado Solovino se convirtió en un símbolo de empatía y cuidado en una gasolinera de Toluca, luego de que los trabajadores decidieran adoptarlo y hacerlo parte de su rutina diaria.
Desde su llegada, el lomito encontró un espacio seguro donde recibe alimento, agua y un lugar para descansar, mientras acompaña a los despachadores durante los turnos de un servicio que opera las 24 horas. Su actitud tranquila y vigilante lo ha vuelto muy querido tanto por los empleados como por los clientes, quienes suelen saludarlo, acariciarlo e incluso tomarse fotos con él.
La historia de Solovino ha generado reacciones positivas en redes sociales, al mostrar cómo un acto sencillo puede cambiar la vida de un animal en situación de calle y recordar la importancia de la adopción responsable en un país donde aún persiste el abandono y el maltrato animal.