Un cumpleaños que casi termina en despido, pero dejó una lección
Un padre en Rusia protagonizó una historia que conmovió a miles en redes sociales luego de que se difundiera un video donde aparece ingresando de noche al parque acuático donde trabaja para celebrar el cumpleaños número 11 de su hijo. Aprovechando que el lugar estaba cerrado, ambos corrieron, saltaron y disfrutaron de las albercas y toboganes completamente vacíos, creando un recuerdo que parecía sacado de una película. Sin embargo, las cámaras de seguridad captaron todo y el gesto estuvo a punto de costarle su empleo.
El hombre es empleado del parque acuático Brosko Volna, ubicado en Jabárovsk, y su acción encendió las alarmas internas del lugar. En un inicio, la situación generó sorpresa y preocupación entre los directivos, ya que se trataba de una clara violación a las normas de seguridad. A pesar de ello, tras revisar el caso, la gerente del parque, Kseniya Rudenko, decidió no despedirlo y optó por comprender el contexto emocional detrás de lo ocurrido.
La directiva explicó que el acto no tuvo malas intenciones y que el padre solo buscaba regalarle a su hijo un momento inolvidable. En lugar de imponer un castigo, el parque utilizó el incidente para reforzar sus protocolos de seguridad y cerrar posibles vulnerabilidades. La historia cerró con una reflexión que se volvió viral: los recuerdos de la infancia duran toda la vida, aunque incluso esos recuerdos, a veces, también tengan horario.