Una intensa oleada de aire ártico afecta a la mitad oriental de Estados Unidos, provocando uno de los inviernos más fríos en años y alcanzando incluso el sur de Florida. Este fenómeno podría convertirse en el episodio de bajas temperaturas más severo en el estado en los últimos 15 años, con registros cercanos o por debajo del punto de congelación.
En ciudades como Orlando y Miami podrían romperse récords históricos, mientras que la sensación térmica alcanzará niveles peligrosos, representando riesgos para tuberías, cultivos y personas sin calefacción. Además, se mantiene la posibilidad de nevadas con efecto golfo en zonas de la costa del Golfo de México, especialmente entre el condado de Orange y el área de Tampa, un fenómeno poco común que ha incrementado la expectación meteorológica.