La familia de Greyci decidió sacrificar a “Pilo”, su perro de raza pastor belga malinois, después de que atacara a la menor mientras jugaba en el patio de su casa en Coahuila. La niña sufrió heridas graves en la cabeza y tuvo que ser sometida a una cirugía que duró siete horas, en la que los médicos le colocaron 68 puntadas.
Aunque el perro llevaba más de cinco años con la familia y estaba adiestrado para cuidar a las niñas, los dueños optaron por priorizar la seguridad tras el incidente. Actualmente, la menor permanece hospitalizada en estado estable y bajo observación médica.