Astronautas de la NASA captaron una de las imágenes más nítidas de la Vía Láctea el 7 de abril de 2026 durante la misión Artemis II. La fotografía fue tomada desde más de 400 mil kilómetros de la Tierra, sin interferencia de la atmósfera, lo que permitió una claridad excepcional. En la imagen se observa la parte sur de la galaxia, el plano galáctico con alta concentración de estrellas, nubes de polvo oscuro y la Nube Mayor de Magallanes, aportando información valiosa para el estudio del universo.