El dolor detrás del reconocimiento: Guillermo del Toro y un discurso que conmovió al cine
El director mexicano Guillermo del Toro vivió uno de los momentos más emotivos y difíciles de su carrera al anunciar públicamente la muerte de su hermano mayor, Federico del Toro Gómez, mientras recibía un importante reconocimiento internacional. El cineasta fue homenajeado con el Visionary Award durante el Festival Internacional de Cine de Palm Springs por su trabajo en Frankenstein, pero el premio estuvo marcado por una pérdida personal reciente que decidió compartir desde el escenario.
Durante su discurso, Guillermo del Toro explicó que apenas tres días antes había fallecido su hermano, una noticia que impactó profundamente tanto al público como a la industria cinematográfica. Con la voz entrecortada, el director expresó que, pese al dolor, decidió estar presente porque su nueva película habla precisamente de una condición profundamente humana: la capacidad de seguir adelante incluso con el corazón roto. La frase que citó —“el corazón puede romperse y aun así seguir viviendo”— se convirtió en el momento más recordado de la ceremonia.
El cineasta estuvo acompañado por el elenco principal de Frankenstein, entre ellos Oscar Isaac, Jacob Elordi y Mia Goth, quienes lo respaldaron en un momento claramente sensible. Tras la ceremonia, Del Toro optó por no desfilar por la alfombra roja ni atender a la prensa, como una forma de resguardar su duelo y el de su familia. Además, adelantó que podría ausentarse de algunos eventos públicos durante la temporada de premios.
Federico del Toro Gómez fue una figura importante en la vida personal y creativa del director. Guillermo ha hablado en distintas ocasiones del fuerte vínculo familiar que marcó su infancia en Guadalajara y cómo esa relación influyó en su imaginación, su amor por las historias y su visión artística. Incluso recordó que, con el paso del tiempo, ambos hermanos vivieron procesos de distanciamiento y reconciliación, logrando finalmente darse paz y afecto.
El mensaje de Guillermo del Toro no solo fue un homenaje a su hermano, sino también una reflexión sobre la familia, la pérdida y la resiliencia. Su discurso dejó claro que, aun en medio del dolor más profundo, el arte y el cine pueden convertirse en un espacio para honrar la vida, el amor y la memoria de quienes ya no están.