Punch, el mono, se ha convertido en la gran sensación del Zoológico de Ichikawa, en Japón, gracias a una historia viral que ha conmovido a miles en redes sociales.
Con apenas seis meses, este mono rechazado por su madre fue criado por cuidadores, quienes le entregaron un peluche de orangután como apoyo. Desde entonces, el juguete se transformó en su refugio emocional: duerme, come y juega abrazado a él, incluso tras integrarse nuevamente con el grupo de macacos.
La publicación oficial del caso detonó un aumento de visitantes al Zoológico de Ichikawa, incluyendo turistas de otros países que desean conocer al pequeño símbolo de ternura y resiliencia.
Hoy, el Punch mono no solo representa una historia de superación en Japón, sino también el poder de las redes sociales para convertir un gesto de cuidado en un fenómeno internacional.