Las mexicanas Eugenia Méndez, Ana Lucía Valencia, Andrea Gutiérrez y Lucila Muriel lograron una hazaña histórica al convertirse en el primer equipo de mujeres mexicanas y latinoamericanas en cruzar el Océano Atlántico a remo, impulsadas únicamente por su fuerza física y fortaleza mental.
Durante más de seis semanas, las atletas enfrentaron aislamiento total, agotamiento extremo, marejadas, clima adverso y fatiga psicológica, remando sin descanso en turnos día y noche. Aunque su llegada estaba programada para el 27 de enero, el arribo se retrasó algunas horas debido a las condiciones del trayecto.
Este logro marca un antes y un después para el remo en Latinoamérica, convirtiéndose en un referente de trabajo en equipo, resistencia, igualdad y compromiso con el planeta, posicionando a las mujeres mexicanas como protagonistas de una de las travesías más exigentes del deporte mundial.