El profesor de música Hamidreza Afrideh protagonizó una escena profundamente conmovedora en Teherán, al regresar por última vez a su escuela, destruida por la situación que enfrenta el país. Sentado entre los escombros, decidió tocar su instrumento como un acto simbólico, dejando un mensaje que ha dado la vuelta al mundo: que el último sonido en ese lugar fuera música… y no el caos. El video refleja no solo la pérdida de un espacio educativo, sino también la fuerza del arte como forma de resistencia ante la adversidad. Una imagen que ha impactado y emocionado a millones de personas en redes sociales.