La Presa de las Tres Gargantas y su impacto en la rotación de la Tierra
La Presa de las Tres Gargantas, ubicada en China, no solo es la central hidroeléctrica más grande del mundo, también es una de las obras de ingeniería más impresionantes jamás construidas por el ser humano. Sin embargo, su magnitud va más allá de la generación de energía: científicos de la NASA determinaron que esta megaestructura logró alterar, aunque de forma mínima, la rotación de la Tierra.
El fenómeno ocurrió cuando el embalse fue llenado con aproximadamente 40 mil millones de toneladas de agua. Esta enorme masa adicional provocó una redistribución del peso del planeta, modificando ligeramente su momento de inercia. Como resultado, el día terrestre se alargó en 0.06 microsegundos y el polo norte se desplazó alrededor de dos centímetros.
Aunque estos cambios son imperceptibles para la vida cotidiana, representan una prueba contundente de cómo las grandes infraestructuras humanas pueden influir en la dinámica física del planeta. La presa, diseñada principalmente para generar electricidad y controlar inundaciones, terminó convirtiéndose también en un experimento involuntario sobre el impacto de la actividad humana a escala global.
Este caso abre un debate interesante sobre el alcance de nuestra ingeniería. Si bien el cambio es mínimo y no representa un riesgo inmediato, demuestra que la huella humana puede medirse incluso en procesos tan fundamentales como el movimiento de la Tierra.