Un salto extremo que terminó en la historia de los récords
Ishaan Hadkar, un joven de 24 años apasionado por los cubos de Rubik, logró una hazaña que ya forma parte de los récords mundiales al resolver dos cubos durante un salto en paracaídas sobre Oceanside, California. El desafío se realizó desde una altura cercana a los 4 mil metros y bajo condiciones complicadas, con fuertes ráfagas de viento y velocidades de caída libre cercanas a los 190 kilómetros por hora. A pesar de que uno de los cubos se rompió durante un primer intento, Hadkar decidió regresar de inmediato al avión para volver a intentarlo.
La marca fue validada por Guinness World Records y se convirtió en un nuevo referente dentro de los desafíos extremos relacionados con el popular rompecabezas. El primer cubo fue completado poco después de la apertura del paracaídas, mientras que el segundo fue resuelto durante el resto del descenso. Con más de una década de experiencia en competencias de cubo de Rubik y otros retos poco convencionales, Hadkar aseguró que ya piensa en nuevos objetivos aún más ambiciosos para superar su propia marca.