Volar con tu perro ya no suena lejano: así cambia la experiencia pet friendly en los aviones
Viajar con mascotas en avión está entrando en una nueva etapa y todo apunta a que la experiencia pet friendly seguirá evolucionando en los próximos años. La industria aérea comienza a responder a una demanda cada vez más clara: muchas personas ya no ven a sus perros o gatos como simples animales de compañía, sino como parte de la familia, por lo que buscan opciones más cómodas, prácticas y menos estresantes al momento de volar. En ese contexto, algunas aerolíneas ya empezaron a modificar procesos y reglas que durante mucho tiempo complicaron el traslado de mascotas.
Uno de los cambios más importantes tiene que ver con la digitalización. Iberia, por ejemplo, ya permite agregar la opción de “mascota en cabina” directamente durante la compra del boleto en su página web, algo que antes obligaba a los pasajeros a llamar por teléfono o hacer trámites adicionales. Este ajuste simplifica mucho la experiencia, porque además permite consultar en tiempo real si todavía hay espacio disponible para llevar mascotas en ese vuelo. Aun así, la aerolínea mantiene ciertas condiciones, como el límite de 8 kilos incluyendo el transportador, además de establecer que la reserva debe hacerse con anticipación.
Pero el movimiento más llamativo va todavía más allá. ITA Airways anunció un esquema que abre la puerta a una modalidad mucho más flexible para quienes viajan con perros grandes. A partir de la temporada de verano de 2026, la aerolínea permitirá que perros de hasta 30 kilos viajen en cabina en algunos vuelos domésticos seleccionados. Lo novedoso es que estos animales no tendrán que ir en la bodega ni necesariamente dentro de una jaula tradicional, sino que podrán viajar con arnés y en un espacio reservado. Este cambio representa una transformación importante en el concepto de vuelos pet friendly, sobre todo para quienes buscaban evitar la separación de sus mascotas durante el trayecto.
La medida también contempla límites para mantener el orden y la comodidad a bordo. En el caso de ITA Airways, solo se permitiría un número reducido de perros grandes por vuelo, alrededor de seis, con el objetivo de equilibrar la experiencia entre pasajeros, tripulación y animales. Además, la revisión de la documentación sanitaria seguirá realizándose de manera presencial en el aeropuerto, por lo que no todo el proceso será completamente automático, pero sí más accesible que antes.
Detrás de esta transformación hay también un cambio regulatorio. En Italia, las autoridades aeronáuticas flexibilizaron ciertas normas para permitir que animales de mayor tamaño puedan viajar en cabina bajo nuevas condiciones de seguridad. Esto refleja que el sector ya no está pensando únicamente en transportar mascotas, sino en mejorar su bienestar y reducir el estrés que puede provocar el viaje en bodega.
Estas decisiones muestran que el futuro de los vuelos pet friendly ya comenzó a tomar forma. Aunque todavía no se trata de una regla general para todas las aerolíneas, sí deja ver una tendencia clara: la industria aérea está adaptándose a pasajeros que quieren volar sin separarse de sus mascotas. Y si este modelo sigue avanzando, viajar con perros grandes en cabina podría dejar de ser una excepción para convertirse en una opción cada vez más común.