Fans mexicanas de BTS, conocidas como ARMY, lanzaron una convocatoria para formar un equipo legal voluntario con el objetivo de proteger a su comunidad de abusos, injusticias y malas prácticas, principalmente relacionadas con la reventa de boletos. La iniciativa generó una respuesta inmediata, con decenas de personas ofreciendo su apoyo como abogadas y abogados, así como aportaciones económicas.
Este movimiento surge tras años de burlas y descalificaciones hacia las fans y ante la falta de respuestas claras por parte de las empresas boleteras. Como parte de la protesta, ARMY impulsó una petición que reunió cerca de 200 mil firmas en solo cuatro días, exigiendo cambios en la venta de entradas. Hasta el momento, ninguna de las empresas señaladas ha emitido una postura oficial.