Cáncer en gatos: mutaciones que podrían salvar vidas humanas
El cáncer en gatos está aportando información clave para entender mejor el cáncer en humanos gracias al desarrollo de un oncogenoma felino, un mapa genético que identifica mutaciones genéticas asociadas a tumores malignos. Un equipo internacional analizó casi 500 muestras de cáncer en gatos de distintos países y comparó sus alteraciones genéticas con las que se presentan en el cáncer en humanos, encontrando coincidencias sorprendentes en genes como p53 (también conocido como TP53), FBXW7 y PIK3CA, todos vinculados con cáncer agresivo, especialmente cáncer de mama.
Este hallazgo demuestra que el cáncer en gatos y el cáncer en humanos comparten mecanismos biológicos muy similares. A diferencia de los modelos tradicionales con roedores de laboratorio, los gatos desarrollan tumores de forma natural y viven en el mismo entorno que las personas, lo que los convierte en un modelo más realista para estudiar mutaciones genéticas y factores ambientales. De hecho, los investigadores detectaron alteraciones relacionadas con exposición a radiación ultravioleta, idénticas en ambas especies.
El proyecto del oncogenoma felino no solo abre la puerta a terapias oncológicas más precisas para mascotas, sino también a tratamientos personalizados para humanos. Incluso podría ayudar a identificar riesgos ambientales dentro del hogar, ya que las mascotas actúan como “centinelas” al estar expuestas a las mismas condiciones que sus dueños.
Además, investigaciones paralelas ya han probado fármacos utilizados en humanos para tratar ciertos tipos de cáncer en gatos, con resultados prometedores que extendieron su esperanza de vida. Todo esto refuerza la idea de que estudiar el cáncer en gatos puede acelerar el desarrollo de nuevas estrategias contra el cáncer en humanos, beneficiando a ambas especies y marcando un avance significativo en la medicina comparada.