El volcán Semeru, ubicado en la isla de Java, Indonesia, registró una fuerte erupción que obligó a elevar la alerta al nivel IV, el más alto. La explosión generó flujos piroclásticos compuestos por gases, ceniza y fragmentos volcánicos que descendieron por las laderas, mientras una columna de ceniza alcanzó 5.6 kilómetros de altura. Las autoridades establecieron una zona de peligro de 8 kilómetros alrededor del cráter y comenzaron la evacuación de las comunidades vulnerables. Se pidió a la población mantenerse alejada del volcán, ya que la actividad sigue intensa y podrían ocurrir nuevas explosiones.