El viernes 20 de marzo de 2026, a las 14:46 horas en Tiempo Universal Coordinado (UTC), sucederá el equinoccio de primavera. En el horario local del centro de México, incluido Puebla y la Ciudad de México, el momento exacto se registrará a las 08:46 de la mañana.
Este fenómeno astronómico ocurre cuando el Sol se posiciona directamente sobre el ecuador terrestre, lo que provoca que el día y la noche tengan una duración casi igual en gran parte del planeta.
A partir de ese momento, el hemisferio norte comienza a recibir una mayor cantidad de radiación solar, lo que marca el inicio de la primavera y el progresivo alargamiento de los días.
Además de su importancia astronómica, el evento suele generar interés cultural y simbólico, ya que muchas tradiciones lo interpretan como un punto de renovación, equilibrio y comienzo de nuevos ciclos naturales.
¿Qué significa en numerología el equinoccio de primavera?
Dentro de interpretaciones simbólicas, el equinoccio de primavera 2026 también se asocia con conceptos de inicio y transformación.
En numerología, el año 2026 se considera un “Año Global 1”, número que representa el comienzo de un nuevo ciclo de nueve años.
Esta lectura interpreta el equinoccio como un momento de reinicio energético. La combinación del día 20, vinculado con la sensibilidad y la dualidad, y el mes 3, relacionado con la creatividad y la expansión, simboliza un periodo donde las ideas pueden transformarse en acciones concretas.
El equilibrio entre el día y la noche también adquiere un significado simbólico, ya que se interpreta como un momento para armonizar aspectos internos como la intuición, la reflexión y la iniciativa personal.
Rituales para este equinoccio de primavera 2026
Entre las prácticas simbólicas relacionadas con el equinoccio de primavera 2026, algunas tradiciones mencionan el llamado “ritual de la semilla”. Esta práctica consiste en plantar una semilla en una maceta mientras se escribe una intención o meta personal que se desea desarrollar a largo plazo.
La acción de enterrar la semilla representa el inicio de un proyecto o propósito que crecerá con el tiempo, simbolizando el ciclo natural de germinación asociado con el inicio de la primavera.
Otras prácticas simbólicas vinculadas al equinoccio de primavera 2026 incluyen rituales de equilibrio que buscan representar la igualdad entre la luz y la oscuridad. Algunas tradiciones utilizan velas claras y oscuras colocadas en un pequeño altar para representar esa dualidad.
También existen prácticas de bienestar que incluyen baños con ingredientes naturales como flores, miel o canela, asociados culturalmente con la energía solar, la armonía emocional y la expansión personal.
Estas interpretaciones forman parte de sistemas simbólicos presentes en distintas tradiciones espirituales que relacionan los ciclos de la naturaleza con procesos de renovación personal y colectiva.
VIDEO: Captan fenómeno ‘sprite’ en el volcán Popocatépetl
