Las vetas rojas que surcan la superficie de Europa, una de la lunas de Júpiter podrían tener una nueva forma de hielo a base de agua y cloruro sódico (sal de mesa), de acuerdo con un estudio publicado por la Universidad de Washington.
De acuerdo con el artículo, este nuevo tipo de hielo que el equipo estima es el que podría formarse en la superficie y el fondo de los océanos profundos de algunas lunas heladas.
Los científicos sospechan que la superficie de Europa está surcada de vetas rojas que son una mezcla congelada de agua y sales, aunque su firma química es misteriosa porque no coincide con ninguna sustancia conocida en la Tierra.
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Pese a que la sal y el agua son ampliamente conocidas por los científicos, estos señalan que están “totalmente a oscuras y ahora tenemos estos objetos planetarios que probablemente tienen compuestos que nos son muy familiares, pero en condiciones muy exóticas”.
No obstante, los dos nuevos hidratos hallados a presiones moderadas y bajas temperaturas, son sorprendentemente diferentes, destaca la universidad.
El investigador detalló que el equipo intentaba medir cómo la adición de sal modificaría la cantidad de hielo que se podía obtener, ya que este mineral actúa como anticongelante, pero cuando lo pusieron bajo presión vieron que empezaban a crecer unos cristales que no esperaban. “Fue un descubrimiento muy serendípico”.
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¿En qué consistió el experimento de los investigadores?
El experimento de los investigadores consistió en comprimir un poco de agua salada entre dos diamantes del tamaño de un grano de arena, apretando el líquido hasta 25 mil veces la presión atmosférica estándar.
Las condiciones de frío y alta presión creadas en el laboratorio serían comunes en las lunas de Júpiter, donde los científicos creen que entre cinco y diez kilómetros de hielo cubrirían océanos de hasta varios cientos de kilómetros de espesor, con posibles formas de hielo aún más densas en el fondo.
El equipo espera fabricar o recoger una muestra mayor que permita un análisis más exhaustivo y verificar si las firmas de las lunas heladas coinciden con las de los hidratos recién descubiertos.
Por ahora, las lunas heladas de Júpiter son el próximo objetivo de dos misiones espaciales: Juicy, de la Agencia Espacial Europea (ESA) se lanzará en abril para estudiar el planeta y tres de sus satélites, Ganímedes, Calisto y Europa, que podrían ocultar océanos bajo su superficie.