El sismo registrado el 2 de enero, con epicentro en San Marcos, Guerrero, dejó fuertes repercusiones en la región, donde autoridades confirmaron daños en más de 500 viviendas tanto en ese municipio como en comunidades cercanas.
Además, se reportaron cuatro personas lesionadas, quienes fueron atendidas por cuerpos de emergencia sin que su estado de salud sea grave. El movimiento telúrico también provocó afectaciones en infraestructura local, incluyendo bardas colapsadas, cuarteaduras en viviendas y grietas en calles.
Elementos de Protección Civil y equipos de emergencia continúan realizando recorridos para evaluar riesgos estructurales y determinar el nivel de daño, mientras se mantiene la vigilancia ante posibles réplicas. Las autoridades llamaron a la población a extremar precauciones y mantenerse informada por canales oficiales.