La autopista México-Puebla vivió horas críticas tras un cierre registrado la noche del 28 de abril en el kilómetro 86.
Un grupo de personas bloqueó la circulación y provocó la quema de llantas, generando un caos vial que se extendió por más de siete horas. Aunque autoridades informaron que la circulación en la autopista México-Puebla ya fue restablecida, las afectaciones continúan debido a las filas kilométricas que alcanzaron hasta cinco kilómetros.
Ante el congestionamiento, se implementaron desvíos hacia la carretera federal en dirección a la Ciudad de México, lo que permitió aliviar parcialmente el tránsito, aunque los retrasos persisten en la zona.