Cataratas del Niágara congeladas por ola de frío extremo en Canadá y Estados Unidos
Las Cataratas del Niágara se convirtieron en escenario de un fenómeno impactante luego de una intensa ola de frío extremo que afectó a amplias zonas de Canadá y Estados Unidos. Durante varios días, las temperaturas descendieron hasta niveles inusuales, con registros que oscilaron entre los -12 y -21 grados, además de sensaciones térmicas aún más bajas debido al viento, lo que provocó que grandes áreas del entorno quedaran cubiertas por hielo. Las imágenes difundidas en redes sociales muestran cascadas, rocas, árboles y miradores completamente congelados, dando la impresión de que el agua se había detenido por completo.
Sin embargo, especialistas explicaron que las Cataratas del Niágara no se congelan totalmente, ya que el enorme caudal de agua continúa fluyendo por debajo de la capa helada. Lo que ocurre en estos episodios de frío extremo es que el vapor y el rocío generados por la caída del agua se solidifican al entrar en contacto con el aire helado, formando una gruesa costra de hielo que cubre la superficie. Este fenómeno, que suele presentarse en inviernos especialmente severos, puede crear estructuras de hielo de gran tamaño y apariencia similar a la de un glaciar.
A pesar de las condiciones climáticas adversas, la zona continuó recibiendo visitantes atraídos por el paisaje invernal, aunque las autoridades reiteraron recomendaciones de precaución ante el riesgo que representan las bajas temperaturas. Este evento vuelve a poner en evidencia la fuerza del invierno en América del Norte y cómo el frío extremo puede transformar por completo uno de los paisajes naturales más icónicos del mundo.