Jellybean, la bebé hipopótamo pigmeo que se volvió viral y símbolo de conservación
La bebé hipopótamo pigmeo Jellybean se ha convertido en tendencia internacional tras su nacimiento el 22 de enero en el Wildlife World Zoo, Aquarium & Safari Park, ubicado en Litchfield Park, Arizona. Desde que el zoológico anunció su llegada, la bebé hipopótamo pigmeo Jellybean comenzó a conquistar redes sociales, donde miles de usuarios comparten videos y fotografías de esta cría que hoy es una de las favoritas de internet.
El nombre Jellybean fue elegido mediante votación pública y obtuvo el 81.3% de los votos, superando otras opciones con temática dulce como Cadbury, Twixi y Taffy. La presentación oficial de la bebé hipopótamo pigmeo Jellybean incluso se realizó en un programa estadounidense, donde fue mostrada en brazos de la presidenta del zoológico, generando una ola de reacciones positivas.
Al nacer, Jellybean pesó 11 libras (alrededor de 5 kilos) y en su última revisión ya alcanzaba las 33 libras. Aunque ahora luce pequeña y adorable, un hipopótamo pigmeo adulto puede llegar a pesar entre 350 y 600 libras. Sin embargo, más allá de su ternura, la historia de la bebé hipopótamo pigmeo Jellybean tiene un impacto mucho más profundo.
Una especie en peligro de extinción
El hipopótamo pigmeo está catalogado como especie en peligro de extinción y se estima que solo quedan alrededor de 2,500 ejemplares en estado salvaje. Por ello, el nacimiento de Jellybean representa un acontecimiento importante para los programas de conservación y reproducción en zoológicos.
Las autoridades del zoológico esperan que la popularidad de la bebé hipopótamo pigmeo Jellybean ayude a generar conciencia sobre la protección de esta especie, cuya población ha disminuido por la pérdida de hábitat y la caza furtiva en África Occidental.
En redes sociales, muchos ya la comparan con Moo Deng, otro hipopótamo pigmeo que se volvió viral en Asia, y algunos usuarios incluso la llaman “la Moo Deng americana”. Así, la bebé hipopótamo pigmeo Jellybean no solo es una sensación viral, sino también un recordatorio de la importancia de la conservación animal en el mundo actual.