El hallazgo que reaviva la exigencia de justicia en Iztapalapa
La localización del automóvil involucrado en la muerte de Roberto Hernández marcó un avance clave en un caso que conmocionó a la Ciudad de México por la violencia con la que ocurrió. El vehículo, un auto color azul, fue encontrado abandonado en calles del municipio de Nezahualcóyotl, Estado de México, sin placas y con la cajuela abierta, lo que refuerza la hipótesis de que el responsable intentó deshacerse de cualquier rastro que permitiera su identificación tras la difusión masiva de los videos del ataque.
Roberto Hernández, de 52 años, fue atropellado en el cruce de Periférico Oriente y Eje 6 Sur, en la alcaldía Iztapalapa, y posteriormente arrastrado por más de un kilómetro sin que el conductor se detuviera a auxiliarlo. Las imágenes del momento, captadas por testigos, mostraron la crudeza del hecho: el automóvil avanzando a gran velocidad mientras el cuerpo de la víctima permanecía atrapado debajo, dejando un rastro de sangre sobre el asfalto. Finalmente, el cuerpo fue abandonado en calles de la colonia Constitución de 1917.
El caso provocó una fuerte reacción social, especialmente entre motociclistas y ciudadanos que bloquearon vialidades principales para exigir justicia, señalando que Roberto era padre de familia y que su muerte no debía quedar impune. Aunque el auto fue hallado sin matrículas, testigos señalaron que originalmente portaba placas, dato que ahora forma parte de las líneas de investigación.
Con el vehículo asegurado, la Fiscalía General de Justicia de la CDMX, en coordinación con autoridades del Estado de México, realiza peritajes para identificar al conductor o conductora responsable, quien podría enfrentar cargos por homicidio culposo y omisión de auxilio. Mientras tanto, el caso continúa bajo el escrutinio público, convertido en un símbolo de la exigencia ciudadana de justicia y castigo para quienes huyen tras cometer un crimen.