Un grupo de aproximadamente 50 activistas irrumpió en un criadero de perros beagle en Wisconsin para rescatar a animales que presuntamente vivían en malas condiciones.
Los activistas lograron sacar alrededor de 30 perros, pero la policía intervino y recuperó al menos ocho de ellos, devolviéndolos al criadero. El caso ha generado debate sobre el maltrato animal y las acciones de grupos de defensa animal.