California se prepara para una jornada inédita y en la antesala del halftime del Super Bowl 2026, se realizó un anuncio que colocó a Bad Bunny en el centro de la conversación global: sin tratarse de un feriado oficial, pero sí de un gesto político y cultural, el 8 de febrero ha sido declarado el Día de Bad Bunny.
¿Por qué California declaró el 8 de febrero como Día de Bad Bunny?
El gobernador de California, Gavin Newsom, declaró oficialmente el 8 de febrero como Día de Bad Bunny, coincidiendo con la realización del Super Bowl 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, donde el artista encabezará el show de medio tiempo (halftime)
El anuncio se realizó el sábado 7 de febrero, a través de una publicación en la red social X desde la oficina del gobernador. En el mensaje, Newsom destacó la presentación de Bad Bunny en el llamado big game, resaltando su voz, su presencia escénica y su defensa del idioma español, además de reiterar su admiración por Puerto Rico.
La proclamación busca reconocer el impacto cultural del artista en un escenario históricamente dominado por presentaciones en inglés, marcando un momento sin precedentes para la música latina.
¿Qué significa este reconocimiento previo al halftime del Super Bowl 2026?
La declaración del 8 de febrero como Día de Bad Bunny no implica suspensión de actividades ni cierre de oficinas en California.
Bad Bunny llega al halftime del Super Bowl 2026 tras una etapa de reconocimiento internacional, incluidos premios Grammy recientes y una narrativa artística centrada en la identidad latina y el uso predominante del español.
Tras difundirse el anuncio, la proclamación se viralizó rápidamente en redes sociales, donde seguidores celebraron el reconocimiento institucional a un artista urbano latino en uno de los escaparates mediáticos más grandes del planeta.
Con esta proclamación, California suma un gesto simbólico. El 8 de febrero, el nombre de Bad Bunny quedará asociado oficialmente al halftime del Super Bowl 2026.
Crece la expectativa: estos serían los invitados de Bad Bunny en el Super Bowl LX.
