El presunto responsable, un tal Roberto Carlos, era el tesorero de la mesa directiva; el sujeto reunía el dinero para la fiesta de graduación de los alumnos de tercer grado. La preocupación comenzó cuando dejó de ir a las juntas y un proveedor señaló que no recibió su anticipo; el evento sigue en pie, pero los afectados exigen dar con este ladrón.