Si la tragedia es en Puebla, se acusa a Tlaxcala; si es en Tlaxcala, nadie sabe nada. Aquí hay de dos: o no preocupa porque “no fue en mi estado”, o ya normalizaron el corredor de la muerte, evidenciando todo el sello morenista.

Mientras en Puebla se discute dónde aparecieron los cuerpos, si en la entidad, si en Tlaxcala, si en el límite, parece que hay algo que sí está bien coordinado, el sello de Morena en todo el país; porque son iguales de indiferentes.