La reciente remoción de Alejandro Gertz Manero de la Fiscalía General de la República expuso la operación interna impulsada por Adán Augusto López, cuya influencia quedó evidenciada tras su llegada a Palacio Nacional, pese a las 37 denuncias penales que enfrenta. Su intervención resultó decisiva para definir el futuro del fiscal, lo que, según diversas voces, muestra la jerarquía que mantiene dentro del entorno presidencial por su cercanía y representación de su hermano, Andrés Manuel López Obrador.












