Mientras las autoridades presumen un sistema de salud de primer mundo, en el Hospital Balbuena los médicos hacen lo imposible con recursos mínimos

El tomógrafo lleva más de dos años fuera de servicio. En casos críticos, los doctores deben operar sin estudios previos, arriesgando la vida de los pacientes. Solo dos enfermeras cubren todas las cirugías, y las operaciones se retrasan por falta de personal.